David y Carlos Vicente, deportistas de alto rendimiento y estudiantes universitarios

Son alumnos de la Universidad San Jorge y disfrutan de dos becas por ser deportistas de élite.

David y Carlos Vicente son dos hermanos que forman parte del equipo del Real Zaragoza que compite en División de Honor Juvenil, han sido campeones de España con la selección aragonesa sub 18 y David ha debutado está temporada con el primer equipo del Real Zaragoza. Llevan desde los cinco años jugando al fútbol y, con tan solo 19, han elegido que este deporte sea parte fundamental de su día a día. Aunque esta decisión les ha supuesto renunciar a otras oportunidades, han decidido no dar la espalda a sus estudios. Ambos son alumnos de la Universidad San Jorge y disfrutan de dos becas por ser deportistas de élite.

En la Gala del Deporte Aragonés de 2017, la selección sub 18 donde jugaban ganó el premio al Mejor Equipo masculino Aragonés. Este reconocimiento permitía a uno de los deportistas obtener una beca para cursar estudios universitarios. “Pocos jugadores estaban interesados en la beca porque todavía no tenían edad de entrar en la universidad o ya se encontraban trabajando. Así que, como tenía la nota media más alta de mis compañeros de equipo, finalmente fui yo quien consiguió esta beca”, explica Carlos Vicente. “A raíz de entrar mi hermano en la USJ, me di cuenta que yo también podía solicitar otra de las becas: la destinada a deportista de alto rendimiento”, añade David.

Carlos se encuentra estudiando el doble grado en Administración y Dirección de Empresas (ADE) + Derecho y David cursa Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. “El deporte me ha acompañado siempre durante mi vida. Es a lo que quiero dedicarme”, explica David. “Me gustaría seguir jugando al fútbol, pero si no consigo dedicarme profesionalmente a ello, tengo claro que quiero trabajar en el ámbito deportivo”, añade.

Entrenan cuatro días a la semana durante dos horas y juegan un partido el fin de semana. “Al final, cada entrenamiento supone cuatro horas entre que vamos y volvemos de la Ciudad Deportiva”, puntualiza Carlos. A veces las horas de entrenamiento coinciden con el horario de clases, pero su condición de deportistas de élite les permite tener justificadas las ausencias.

“Hay que organizarse. Hago bastantes trabajos por mi cuenta y tengo muchas tutorías con los profesores para no perderme. Dentro del margen que me dan, voy adaptándome para entregar todo a tiempo”, cuenta David. “Como la Gala del Deporte fue en octubre, hasta entonces no entré en la USJ, así que el curso ya había comenzado. Pero, en cuento llegué, todos los profesores me propusieron hacer tutorías para ponerme al día”, explica Carlos.

Ambos destacan la organización y la tutorización que reciben por parte de los docentes porque les ayuda “a compaginar el deporte con los estudios”. “Hay mucha disciplina, pero también flexibilidad y adaptación si te encuentras en una situación como la nuestra”, concluye David.